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Ana Teresa Torres


Foto Karin Dannery

Vuelta a
Ana Teresa Torres

Comentarios sobre las novelas de
Ana Teresa Torres

Las novelas El exilio del tiempo, Doña Inés contra el olvido y Vagas desapariciones muestran una constante preocupación por la historia como temática y por la metaficción de la historia. Se trata de novelas que sumen la historia desde lo femenino o desde los otros subordinados sociales. Tienen en común la necesidad de mirar la historia desde espacios individuales y cotidianos, cuya metáfora es la casa o lo doméstico. Hacen intrahistorias, según Unamuno. Sin embargo, esa perspectiva no excluye la visión política y general de lo histórico, que se filtra en lo privado y lo determina. Las novelas son visiones no oficiales de la historia, en las cuales el interés por lo colectivo pasa por el tamiz de la ficción con fuertes rasgos autobiográficos. Se novela en primera persona, contando una historia propia para poder contar otras muchas historias de otros, de antepasados o de las vidas ajenas.

Las tres novelas elaboran una visión del tiempo y del olvido, del historiar y del crear la historia, todo lo cual resulta en una autorreflexividad que se impone en la escritura de la obra. Además, se exploran el tiempo cíclico, la memoria fragmentaria y el olvido, así como se asoman distintas posibilidades de acceder a lo histórico: recordarlo a partir de fragmentos. Recrearlo, reinventarlo.

El Jurado del premio Pegasus discurrió así acerca de Doña Inés contra el olvido:

“Reconocemos con esta decisión el hondo trabajo de creación mantenido por la autora a lo largo de una década y representado por la excelente construcción de esta novela, su certera narrativa y la belleza de su lenguaje. Asimismo valoramos la visión de conjunto del país, formulada a alo largo de este libro como una suerte de historia fabulada de la nación que hace de la obra una pieza de la novela histórica siendo por ello una contribución al imaginario nacional”.

En Malena de cinco mundos, Ana Teresa Torres recupera estas preocupaciones centrales de las novelas anteriores porque representan conflictos aún no resueltos y orientándolas en otra dirección. Esta vez universaliza el tema de la dominación que ha sufrido la mujer a través de la historia y el ansia de liberación del férreo control masculino. Otra vez se vuelve intrahistóricamente al pasado de la mujer para rescatarlo y reescribirlo, en busca de las claves explicativas de la dominación de unos seres por otros que impiden la plenitud humana, que según las anteriores novelas, sólo era posible a partir de la elección y dirección del destino propio. En esta novela se repasan cinco momentos claves de la civilización occidental para mostrar, por un lado, que el dominio que el hombre ha ejercido sobre la mujer, y otros dominados, es tan antiguo como la humanidad, y que el progreso social, económico y cultural que marcó cada una de esas épocas no alteró en gran medida el comportamiento patriarcal.
Pero esta grave denuncia penetra profundamente porque Torres utiliza un sentido del humor, tan crítico y penetrante como las ideas.

En Los últimos espectadores del acorazado Potemkin, Ana Teresa Torres regresa a uno de los tópicos fundamentales de su obra novelística: la memoria, el recuerdo, la imaginación. La reconstrucción histórica y documental de un universo cotidiano, elaborado sobre una diversidad de planos y acciones paralelas, constituye un recurso para urdir una trama cuidadosamente articulada sobre dos escenarios principales: un bar solitario en Caracas y una estadía en París. En ellos, el encuentro de dos personajes desconocidos –sus conversaciones, sus lecturas- da pie a una serie de extraños episodios que tienen como trasfondo los laberintos de la memoria y la ficción, a la vez que la más reciente historia de la violencia política en Venezuela.

Novela de corte realista, pero a la vez enmarcada dentro del género de suspenso, esta obra enfrenta un desafío: el reto de transitar algunas historias de la contemporaneidad, tan cercanas a nosotros mismos, que sólo podemos percibir los jirones y fragmentos de un mundo en constante disgregación.


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