escritores venezolanos de hoy
Sonia González

Vuelta
a Sonia González

Versos de la obra inédita
El único vuelo
de Sonia González


La flor roja
abre lentamente su carne

Cada día
ella se ofrece un poco y un poco
cree en los buenos oficios
y así se inmola

Un pez la mira
Pierde su cola

No come
No nada vertical
No se inclina

¿Podrá la flor con tanta naturaleza
y aún así
hallar su muerte
en el precipicio de abrirse
o en la dulzura de quedarse
atascada
en ese cristal que la observa?

La flor roja
abre lentamente su carne

Cada día
ella se ofrece un poco y un poco
cree en los buenos oficios
y así se inmola

Un pez la mira
Pierde su cola

No come
No nada vertical
No se inclina

¿Podrá la flor con tanta naturaleza
y aún así
hallar su muerte
en el precipicio de abrirse
o en la dulzura de quedarse
atascada
en ese cristal que la observa?


Leche de la mañana
breve milagro
que sucede
a la mitad del mundo
cuando en la olla
se vierte
la sed de haber hecho
lo que nutre y obra

leche que hago con semillas
hierve con lentitud
y decanta el fuego
que se debate
entre tanta celebración


Se amanece
a partir de la sal

con delicado asombro
la luz nos sorprende

la ventana es el cielo

el borde del abismo
una cuerda
que sirve como altar

cada gota
está sudada en los campos de la tela

la piel es una sábana

el alma
libre de ser me vence


A espacios sordos
canta
la grulla de la selva
que quedó enredada en mi pelo

Yo vigilo
todos los días
que ella coma su alimento
y continúe allí silenciosa
haciendo pequeños ruidos
golpeados contra el pecho

Hemos soñado
con el único vuelo


No quepo en el humo de la mano
no quepo en la miseria de contar
ni en un puente
que quedó atrás
ni en una orilla alcanzada
ni en la luz inconstante

Esas piedras que guardé
en la oscuridad de una caja
por años
vuelven a relucir
en el hielo de un bolsillo
y en el brillo empuñado de los ojos


Vuelta a Sonia González


principal - escritores - artículos - sobre trama - contactos
© 2003, trama