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| "Autorretrato",
HZ |
Vuelta
a Hernán Zamora
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Sobre
el autor
El
Naciona, Papel Literario - Caracas, 21 de septiembre de 2002
El
cielo de esmalte
Sólo
para revertir la frase popular, para corroborar que nada es estrictamente
cuadriculado, la vida le dio a los arquitectos la facultad de arrancarle
peras al olmo. Gracias a ellos los puentes no son simples pasos
extendidos sobre las aguas, ni las torres (en pie o no) son meras
agujas caídas desde el cielo. Con ellos, “una línea
dibuja el vacío/se curva frente al olvido/contiene los rasgos
mortales de la memoria//Otra línea se sumerge hasta el fondo
de los ojos/busca lo inasible/lo que nunca ha estado/lo perdido”.
Por ellos, “la luz se fractura cuando atraviesa la celosía/y
se dispone sobre el suelo según/el riguroso designio de la
madera”. Para metáforas, y si no que lo diga Hernán
Zamora (autor de estos versos), los arquitectos.
Nacido en 1964,
Zamora desató su vocación por la palabra hacia el
final de su carrera de pregrado. De la Universidad Simón
Bolívar egresó en 1988 (como arquitecto) y al año
partió para Ciudad Bolívar a emprender la recuperación
del Antiguo Hospital de Caridad (un edificio proyectado por el ingeniero
polaco Alberto Lutowski). De esta forma, lo que inicialmente era
una visita de siete días se convirtió en cinco años:
“Por una parte, mi familia es de Guayana y por otra, hice
mi trabajo de pregrado en relación con el centro histórico
de Ciudad Bolívar, adonde frecuentemente iba de niño,
durante mis vacaciones. Amo ese sitio. Arquitectónicamente
tiene un valor urbano extraordinario. Esa ciudad tiene una escala
en la que desearía vivir permanentemente”.
Por el momento
desde Caracas, Hernán Zamora trabaja en un poemario inédito
(Ofelia en la retina), imparte clases de Diseño (Arquitectónico)
en la Universidad Central de Venezuela, es aspirante a un doctorado
en la misma casa de estudios y explica, con gentileza y desde su
teléfono móvil, de dónde proviene el título
de su primer poemario formal (Desde el espejo del baño):
“Con ‘Dos Rembrandts’, de Eugenio Montejo, y con
el cuadro Autorretrato desde el espejo del baño, de Pierre
Bonnard, entro en la conciencia del autorretrato, tema que se desarrolla
en el libro y que trabajo a partir del taller literario que hago
en el Celarg con Lázaro Álvarez y Arturo Gutiérrez
Plaza”. En junio de 2000, luego de agrupar muchas de sus observaciones
bajo aquella frase, el jurado de la XIII Bienal Literaria Fernando
Paz Castillo lo distinguió con un premio, en la mención
Poesía. La selección que hoy presentamos forma parte
del volumen galardonado, a ser publicado el próximo octubre
por el sello La Liebre Libre.
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a Hernán Zamora
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