Mandados
Eleonora Requena
Fragmentos
La
memoria se me hace un bulto en el estómago ----
Ahora tan presente aletea
la nostalgia de los pasos lugares impresiones de mí
por recovecos y un dolor me unta sus salivas roe los retratos
Froto entonces esos ojos inveterados ----hay
aldeas en el cuerpo
Pienso pude ser feliz tal vez a alguna hora
Con qué propósito abrir tantos postigos que creía
polvos vanos
acaso para darles cristiana sepultura
amén
mandado
Se me dijo
bébete la risa drágate serena en tu butaca sin levantar
la voz arrúllate
mora como un vaso que recibe ---- deja
abierta esa puerta ---- ella es calladita
----no te palpes
mójate en el agua tibia sin vacilación ----no
te demores ----sal de ahí cúbrete
la piel mojada y siempre asiente
casi obedecí pues vivo
no puede inmiscuirse un verso saludable en esta tarde tironeada
por el tedio
imposible convocar a pajarillos cobijarse en la cornisa un hombre
tambaleante escupió
toda su molicie en mi zapato ----deben
ser las seis ----reverbera aturde tanto
atisbo
mejor será colarse en un café
y en paz sorberse
dos ventanas más arriba de ésta una mujer desgrana
una canción de moda la repite sin cesar estrújase
la voz debe halarse
los cabellos canta el estribillo casi con ahogo ahora comienza nuevamente
a devorarse ladra en los rincones que la asisten baila los acordes
frente a los espejos
desinhibida esa mujer al parecer se place
Aurea mediócritas
Ayer
hace diez años debo confesar me hice algún fraude
---- trabé una arenga
con mis pasos
y poco escatimé en recursos para hacer de mi memoria un breve
y denso
cúmulo de horrores
y no fue justo alimentar de oprobios mis recuerdos
se me es dada la oportunidad de renombrar la historia
harta de apetitos matinales y nocturnos arrellanada
en la apacible medianía no podré sería insulso
en este cómodo sillón
intervenir tales despojos
ahora he de tomarlos con mis dedos ----
les dejaré pacer en el olvido
Te encuentras entre letras para ahogar mermado don
en compañía y distracción la vida se acompasa
clarea tu desdén y arrecia
sin embargo en un minuto probo paladeas el matiz
de tus ausencias tu opción
hacer contigo paces o hacer guerra
Dique que deviene en la palabra ora hacia el adentro sírvete
al olvido
hágase en tus fauces trizas la memoria nada se le atasque
ni se arremoline no podrá represa nimia contener al río
ahora te ablucione regurgite y en la orilla deje
como a una piedra roma
sin historia
limpia
Vuelta
a Eleonora Requena
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